viernes, 14 de noviembre de 2008

Teresa de Escoriaza

La escritora y periodista vasca Teresa de Escoriaza pertenece a ese pequeño grupo de pioneras dotadas de una fuerte personalidad y de una gran voluntad que a comienzos del siglo XX comenzaron a ocupar espacios tradicionalmente reservados a los hombres. Fue una de las primeras mujeres que ejerció su profesión como corresponsal de guerra, y como tal, se trasladó a los escenarios de los conflictos bélicos desde donde enviaba sus crónicas.

Teresa María de la Concepción Escoriaza y Zabalza (San Sebastián, 7 de diciembre de 1891-18 de julio de 1968) realizó estudios de bachillerato en el Instituto Cardenal Cisneros, en Madrid, en la Académie de Bordeaux (Francia), donde obtuvo un diploma de profesora de enseñanza elemental en 1910, y en las Universidades de Madrid y Liverpool (Bulletin, 1946; Anónimo, 1968). En 1917, a la edad de veinticinco años, se embarcó por primera vez en Barcelona con destino a Nueva York.

Su ingreso en el periodismo escrito se debe a unas crónicas que envió al periódico La Libertad sobre la ciudad de Nueva York donde estaba residiendo en aquel momento. Los escritos están fechados en 1920 y fueron firmados con un pseudónimo masculino, el de Félix de Haro. Los reportajes obtuvieron tanto éxito que multiplicaron las conjeturas sobre la verdadera identidad que se escondía tras el nombre ficticio: “ Unos se lo figuraban joven, animoso, decidido, fulgente la mirada, atrevido y suelto el ademán, retorcido sobre el labio el mostacho, a la borgoñona; otros lo imaginaban entrado en años, rapado a la inglesa...Nadie imaginó que Félix de Haro pudiera ser una mujer joven, bellísima, rubia como una Gretchen, delicada y sensible como una Ofelia. Había pasado la edad de Julieta y no llegaba a la de Carlota de Werther” (Sánchez, 101).

La imagen gráfica que nos ha quedado de esta pionera de la radio es una instantánea publicada por la prensa española en mayo de 1924. En ella se ve a Teresa de Escoriaza ante un enorme micrófono de Radio Ibérica. La fotografía fue tomada durante la retransmisión de la
Primera conferencia sobre la situación de la mujer en España pronunciada por la escritora el 22 de mayo de ese mismo año:

“…Aunque los prejuicios milenarios continúen privándonos de recibir una educación amplia y só-lida,por impedirnos asistir a los centros culturales; aunque las costumbres absurdas sigan apar- tándonos de la vida activa, confinándonos al hogar, convertido así en cárcel; aunque las leyes injustas nos obliguen a ocupar un lugar secundario en el mundo consciente, las ondas redentoras, por-tadoras del alimento espiritual, llegarán de hoy en adelante hasta nosotras…”

Teresa de Escoriaza, muy interesada en los problemas de las mujeres de la época, pone en antena una serie de conferencias sobre este tema de marcado carácter feminista. Se encargó, además, de la realización de otro programa “Curso de francés para españoles”, que era seguido por “todo” Madrid, siempre de acuerdo con las informaciones recogidas en el periódico La Libertad, donde la escritora trabajaba habitualmente. Con estos cursos, Escoriaza fue la precursora de la radio-educativa.