miércoles, 10 de diciembre de 2008

EAJ-5 Radio Club Sevillano

El 12 de julio de 1924 se transmitió por onda de 372 metros, desde el número 5 de la calle Núñez de Balboa en Sevilla, propaganda católica y conciertos musicales durante dos días a través de “Radio Club Sevillano”. Dichas transmisiones fueron realizadas por Ildefonso Montero con la ayuda técnica de Rafael Terry con un transmisor de 3 kilovatios.
En octubre de ese mismo año empezó a emitir diariamente de forma clandestina con las siglas 4XX.
El 7 de octubre de 1924 Radio Club Sevillano dio comienzo a su programación diaria de forma clandestina con las siglas 4XX. A las seis y media de la tarde ofreció al público varios conciertos, transmisión de las horas, un boletín meteorológico, lecturas para niños y noticias de prensa. Ya desde sus comienzos dedicaba espacios al "cante y la guitarra" con actuaciones directas de grandes figuras. En el mes de noviembre del año 1924 ofrecía a sus oyentes la actuación de Encarnación Fernández, la Niña de las Saetas, que cantó malagueñas, granadinas, saetas y cuplés; como colofón de la actuación actuó ante el micrófono el famoso "tocaor" don José Triano El Ecijano.
El distintivo EAJ-5 fue solicitado por la asociación del mismo nombre y concedido el 31 de julio de 1925 a D. Manuel García Ballesta para instalarla en la calle de Albareda, 16.
Su programación, destinada a los miembros del club y seleccionada por ellos mismos, incluía lecturas de artículos periodísticos, charlas divulgativas y actuaciones musicales.
Radio Club Sevillano se transfirió, junto con la compra y cierre de EAJ 17 Radio Sevilla, a Unión Radio el 3 de agosto de 1927 y fue trasladada a la calle de González Abreu, 4.
La emisora andaluza “EAJ-3 Radio Cádiz” fue adquirida por la cadena Unión Radio y cerrada para concentrar audiencia y esfuerzos en “Radio Sevilla”.
Al término de la Dictadura de Primo de Rivera sólo quedaba en Andalucía “Radio Sevilla”, que adquirió gran notoriedad en la guerra civil por ser la única radio de gran potencia que quedó en manos de los alzados contra la Segunda República, desde donde el general Queipo de Llano transmitió sus muy oídas "charlas nocturnas".