viernes, 27 de febrero de 2009

El consultorio de Elena Francis

El Consultorio de Elena Francis fue un programa originario de Radio Barcelona (cadena SER), emitido desde 1947 hasta 1984 y uno de los programas más representativos de la radio “para mujeres” durante la dictadura de Franco. En octubre de 1966 pasó a emitirse por Radio Peninsular y Radio Intercontinental.

El origen de este programa se remonta a la amistad entre Ramón Barbat, director de Radio Barcelona por aquel entonces, y José Fradera Butsems, un industrial catalán propietario del Instituto y Laboratorios Francis, dedicados a los cosméticos y productos de belleza. Ramón Barbat le propuso a su amigo realizar un programa dedicado a las mujeres y patrocinarlo con su firma. En la primera reunión allá por el mes de octubre de 1947 a la que acudieron Ramón Barbat, Josep Fradera y su esposa Francisca Elena Bes, Jaime Torrens (jefe de programas), Jorge Janer (jefe de emisiones), Isidro Sola y Ángela Castells (guionista) se le dio forma y nombre al programa. El consultorio, inicialmente dedicado a cuestiones de belleza, llevaría el nombre (invertido y abreviado) de la esposa del industrial catalán; Jorge Janer propuso una melodía como sintonía: Indian summer, del compositor Víctor Herbert, e interpretada por la orquesta de André Costellanetz.
"Indian Summer" interpretada por Glen Miller y su orquesta:

El espacio dirigido al público femenino, de 30 minutos de duración, se estructuraba en torno a la correspondencia que dirigían las radioyentes a una “experta” (Elena Francis), que contestaría a las dudas, consultas y confidencias planteadas. Un total de 7 cartas eran las que se respondían (previo guión) diariamente, cartas que se ajustaban al “perfil de mujer española y católica” aceptado moralmente por la sociedad del momento y, por supuesto, por la censura. Los problemas planteados iban desde cómo eliminar las patas de gallo a cómo afrontar la infidelidad del esposo.
En noviembre de 1947 empezó a emitirse el programa, que rápidamente derivó también en consultorio sentimental ante la gran cantidad de cartas que se recibían solicitando ese tipo de asesoramiento.
A lo largo de su dilatada vida en las ondas, Elena Francis fue interpretada por diferentes voces: la primera fue María Garriga, actriz radiofónica que sería sustituida por Rosario Caballé, del cuadro escénico de Radio Barcelona. Le siguieron después María Teresa Gil, Soledad Ambrojo y, a partir de 1962, Maruja Fernández del Pozo, que permanecería ya hasta el fin del programa en 1984. La primera voz que daba lectura a las cartas era María del Carmen Torres y en los últimos años Pilar Morales.
Los guionistas responsables del programa y que redactaban las respuestas radiadas fueron Ángela Castells (desde 1947 hasta 1952), Maria Castañé, Joaquina Algars, L.Taboada, Eduardo Alarcón (entre 1959 y 1962) y Juan Soto Viñolo desde 1966 hasta su fin en 1984.
El primero que se atrevió a “desnudar” a Elena Francis fue Gerard Imbert en su libro Elena Francis, un consultorio para la transición(1982): "El consultorio radiofónico de Elena Francis no es más que un simulacro, un fetiche; pero se trata de un simulacro en el que en realidad no existe ni siquiera estafa. Elena Francis es su voz simplemente, una voz hecha carne que no necesita de encarnación personal. Existe realmente, socialmente, como representación ideológica, como hecho del lenguaje. Y no se puede hablar en este caso de una usurpación de identidad, sino de una creación ficticia de identidad”. El consultorio se desarrollaba en un marco de claras connotaciones nacionalcatólicas y de defensa de una imagen tradicional de la mujer.
Aunque supuestamente Francisca Elena Bes era la que atendía inicialmente las respuestas, la realidad es que el consultorio de Elena Francis era un programa patrocinado por una empresa cuyo objetivo era la venta de sus productos. Las respuestas a las cartas estaban escritas por el equipo de guionistas de Radio Barcelona. El halo de misterio que rodeó siempre al personaje de Elena Francis perduró hasta sus últimos años de emisión, misterio al que los responsables del programa también colaboraban con un pacto de silencio respecto a la verdadera identidad del personaje. Y es que las mujeres (y algunos hombres también) que escribían a Elena Francis necesitaban creer en ella, en su realidad física más allá de los micrófonos. La campaña publicitaria de los laboratorios Francis (Bel Cosmetic) no se quedaba en la radio, la publicidad en la prensa contribuyó a mantener el “engaño” mediante entrevistas tras sus viajes al extranjero o la carta publicada el domingo 6 de mayo de 1984 (La Vanguardia), cuatro meses despúes de su desaparición en antena:
"DE ELENA FRANCIS A SUS CONSULTANTES
Mis queridas consultantes y amigas de tantos años:
Soy ELENA FRANCIS: Francisca Elena Bes Calbet en mi partida de nacimiento y en mi carnet de identidad ,cuyo número es el 40.707.141.
Esta carta va dirigida a todas vosotras porque deseo, con ella, daros esa satisfacción que sobradamente os merecéis y porque, en bien de todas, debo salir al paso de tanto desafuero publicado últimamente en diarios y revistas ,o emitido en otros medios de comunicación. Quiero puntualizaro sen primer lugar que mi Consultorio —nuestro querido y entrañable CONSULTORIO FRANCIS— jamás ha sido patrimonio de ningún oportunista de turno, de esos que han proliferado arrogándoselo en exclusiva. Es cierto, y vosotras lo sabíais, que desde hace años existía un “EQUIPO FRANCIS” ,plural y entregado para lograr dar salida a las numerosísimas respuestas que requerían vuestras consultas. Pero ese equipo siempre trabajó bajo mis directrices personales y ni una sola respuesta fue cursada sin mi visto bueno cariñoso, antes de estampar mi firma al pie. Por otra parte, el Consultorio que se emitía por radio era elaborado igualmente en equipo, y revisado —o corregido— previamente por mí o por la persona de mi mayor confianza. Quisiera que os quedase esto bien claro para quitaros el posible, y tan injusto, mal sabor que hayan podido dejaros esas falsas declaraciones hechas o aparecidas.
Debido también a los acontecimientos yo, que nunca quise hacer declaración alguna, me siento ahora moralmente obligada a déclararos que vivo, y he vivido siempre, entregada a mi familia y a vosotras .Que mi edad actual supera los 70 años .Que estoy casada ,soy madre de familia y tengo puestas mis esperanzasen mis nietos. (quién sabe si algún día mi hija. o mi dos nietas, deciden recoger mi ilusionado bagaje. .. !). También quiero deciros, como ya os dije en mi carta de despedida de la radio, que me siento cansada y necesito tranquilidad. Pero que soy yo sola quien se retira. Porque, como también os aclaré, la firma “FRANCIS” queda ahí con más fuerza que nunca .Con esos PRODUCTOS FRANCIS que muy bien conocéis, a vuestra disposición en todos los puntos habituales de venta. Con unos LABORATORIOS FRANCIS cada vez en mayor expansión, en los que laboran para vosotras unos especialistas en cosmética cada vez mejor dotados y más numerosos. Con un INSTITUTO DE BELLEZA FRANCIS, a la cabeza de los mejores centros estéticos de Europa, que os abre sus puertas de par en par.Y, finalmente con nuestro joven TRES EFES, nuestra FAMILIA FEMENINA FRANCIS, a cuyo teléfono amigo (el 21 1 58 58, prefijo 93) podéis dirigiros en consulta estética cuantas veces deseéis ... Todo esto puede ser, en definitiva, mi mejor legado para vosotras y para todas las mujeres de España.
Y ya debiera pasar a despedirme. Pero, antes de recluirme de nuevo en mi silencio, dejadme que os exprese una vez más mi amor y mi agradecimiento profundísimo por todo cuanto habéis supuesto para mí. A través de vuestra participación en el Consultorio habéis formado una imborrable parte de mi vida. Os vuelvo a dar las gracias de corazón y a aseguraros que, en este viejo y emocionado corazón mío ,vais a permanece por siempre y para siempre.
Desde mi retiro os envio el más sentido y sincero de mis abrazos.
ELENA FRANCIS"
Respecto a la identidad de la asesora más escuchada en España nos encontramos el siguiente artículo firmado por Lola Molinero en La Vanguardia (sábado, 18 febrero 1984): Lo cierto es que todos contribuimos a mantener el mito, Entre los colegas de este oficio, era conocida la auténtica personalidad de la consejera solemne y siempre razonable. Incluso el día que sentimos la orfandad de la voz de “nuestra conciencia colectiva”, nos invadió un cierto recato a la hora de desvelar el secreto, Fue demasiado sorprendente como para pensar únicamente en el tanto periodístico, olvidando la violación de un derecho psicológico como suponía impedir que fuera el propio “padre” quien se confesara libre y públicamente, sin presiones neurotizantes. Así hemos podido conocer de primera mano, a través de nuestro colega “El Peniódico”, la verdad de (su crítico taurino por más señas) Juan Soto Viñolo: “Yo fui la verdadera señora Francis”. Al tiempo ha cumplido con dos deberes: el de ser fiel a su empresa periodística y el de informar explícitamente a quienes no tenían más que dudas en torno al polémico consultorio.
Sin embargo, y para añadir más intriga a la verdadera ocupación de Francisca Elena Bes Calbet el domingo 31 julio 2005 se publicó una noticia en La Vanguardia: El legado de Elena Francis, miles de cartas dirigidas al consultorio han sido halladas en Cornellà. En una visita rutinaria de los técnicos municipales a una vieja masía catalana en proyecto de rehabilitación, antigua propiedad de la familia Fradera, se encontraron miles de cartas, todas con su correspondiente respuesta escrita a máquina: En algunos dormitorios había millares de ellas, guardadas en cajas e, incluso, en las sacas en las que la radio se las enviaba a la mujer que inventó y puso en marcha el popular consultorio. Todas, en su parte frontal repetían el mismo destinatario “Querida y apreciada señora Elena Francis...”.
Existía otra verdad al margen de lo que se escuchaba por la radio. Las cartas se respondían, una a una, a todas aquellas personas que solicitaban un consejo, una opinión. Prueba de ello es el testimonio de Pietat Estany, contratada por los Laboratorios Francis durante ocho años para que, en nombre de Elena Francis, respondiera por escrito una a una todas las cartas que se recibían en el consultorio y que no eran radiadas. “Su contenido era inconveniente: dibujaban el estado miserable de un país”. “Eran casos extremos, situaciones dramáticas. Conflictos sentimentales, enamoramientos con sentimiento de culpa, dudas sobre el sexo, chicas reprimidas en internados de monjas, remordimientos sobre la masturbación, infidelidades... y maltratos, palizas, embarazos indeseados de jovencitas, violaciones, hombres atormentados por su homosexualidad... De fondo, siempre impotencia, incomprensión, mucha incomunicación y soledad.” En esta entrevista realizada por Gemma Nierga en La Ventana (Cadena SER) Pietat Estany nos cuenta cómo consiguió el trabajo a través de un anuncio en el periódico y su experiencia en esos ocho años que ejerció anónimamente de Elena Francis. Una entrevista que merece la pena escuchar.



El consultorio de Elena Francis superó la dictadura y entró con ciertas ideas renovadas en la democracia española. Sin embargo, a pesar de intentar adaptarse a los cambios sociales, en 1984 desapareció de las ondas . "La mujer ha evolucionado mucho y ya no necesita consejos radiofónicos y por ello nos hemos visto obligados a suprimir el consultorio femenino. Así se manifestó Víctor Baldellou, director comercial de Bel Cosmetic. La decisión de la desaparición se debe a la falta de interés de la audiencia y su permanencia nos perjudica empresarialmente. " (La Vanguardia, Jueves 2 de Febrero de 1984).


La locutora que despidió el programa en su última emisión del 31 de enero de 1984 fue Rosario Caballé, voz de Elena Francis en los años 50.

Escuchemos la consulta de una joven llamada Leticia que duda sobre su noviazgo:

martes, 10 de febrero de 2009

Ricardo Urgoiti

Ricardo Urgoiti Somovilla (Zalla, Vizcaya, 26 de julio de 1900 -Fuenterrabía, 14 de septiembre de 1979) fue un empresario de la comunicación español y el primer director de Unión Radio. Hijo de Nicolás María de Urgoiti y Achúcarro, creador de La Papelera Española e impulsor de los periódicos El Sol y La Voz, la agencia de noticias Febus (1900), la Sociedad de Prensa Gráfica (que editaba La Esfera, Mundo Gráfico y Nuevo Mundo) y la editorial CALPE.
Tras finalizar en 1921 la carrera de Ingeniería de Caminos en Madrid se traslada a Estados Unidos (1923-1924) para especializarse en el campo radioeléctrico. Allí recala en Schenectady (Nueva York), “cuartel general” de la General Electric. Paralelamente, se inicia en el mundo del deporte, llegando a ser campeón de España de saltos de esquí (1928, 1930,1932).
Ya de vuelta en España funda la revista Radio Ciencia Popular (semanario de divulgación técnica dirigido a los radio-aficionados), y en 1924 se convierte en el principal promotor de la creación de Unión Radio S.A. (URSA), origen de la futura Cadena SER con su primera emisora Unión Radio Madrid (EAJ-7), inaugurada el 17 de junio de 1925 y que rápidamente se convertiría en la primera empresa radiofónica española. Igualmente impulsó y dirigió la revista Ondas, órgano oficial de Unión Radio.
Entre 1925 y 1930 Ricardo Urgoiti realizó una labor frenética en el desarrollo de Unión Radio comprando, realizando fusiones y absorbiendo emisoras (incluso para cerrarlas centralizando así la distribución de emisoras por zonas), de modo que al inicio de la guerra civil era la única gran cadena de emisoras española sin competencia alguna en el sector radiofónico.(Su padre, Nicolás Urgoiti, favorecería el desarrollo de Unión Radio en sus inicios apoyándole desde la prensa y colaborando con la agencia Febus en la redacción de los programas informativos).De carácter inquieto y activo no dudaba en coger el coche y, micrófono en mano, acudir allá donde hubiera una noticia o sobrevolar una ciudad como Sevilla en zeppelin y radiar una transmisión.
En la revista Ondas del 22 de diciembre de 1934 vemos en la portada una fotografía de la Giralda de Sevilla y el “Graf Zeppelin” desde el que Ricardo Urgoiti hizo un “interesante” reportaje. En la página siguiente podemos leer los detalles de este acontecimiento: “La intensa actividad de Unión Radio en todos los aspectos informativos ha tenido un extraordinario éxito con el reportaje realizado desde el Conde Zeppelin”. “…Aprovechando la llegada del Conde Zeppelin a Sevilla se ha hecho una interesante información. El director general de Unión Radio, D.Ricardo Urgoiti, a bordo del dirigible y ante nuestro micrófono allí instalado, fue relatando los detalles más salientes durante la ruta del zeppelín hacia Cádiz. Técnicamente ha sido realizado de esta manera: la emisión lanzada desde el dirigible la recogía un receptor instalado en las afueras de Sevilla; de aquí, por hilo telefónico a nuestra emisora en aquella capital andaluza, y desde ésta, retransmitida a Madrid y Barcelona, también por conductor (sic.) telefónico”.

En este vídeo escuchamos un breve fragmento de dicha emisión realizada por Urgoiti a bordo del Graf Zeppelin:

video

Urgoiti defendía una radio “moderna” en la que lo importante no era la venta de aparatos receptores, sino la venta de programas y contenidos radiofónicos para una audiencia - cliente de su cadena y fuente de financiación de la misma-, igualmente defendía la publicidad como una fuente más de sustento económico (modelo americano de la radio). En su visión comercial de la empresa desarrolla estrategias como la de sacar la radio a la calle con el fin de hacer publicidad propia: el 1 de agosto de 1925 se inauguran las retransmisiones de la radio-móvil de Unión Radio Madrid.
Su concepto de la radio se basaba en una programación amena, culta pero no demasiado elitista (integra diversos géneros musicales: música clásica, ópera, flamenco, jazz, zarzuela, etc.), los trabajadores, artistas y profesionales cualificados eran remunerados por su trabajo. Ricardo Urgoiti no sólo era ingeniero y deportista, sus inquietudes lo hacen un hombre culto, conectado con la generación del 27 a través de la revista La Gaceta Literaria, de la que era responsable de los temas de ingeniería, realizando colaboraciones en el ámbito cinematográfico y cultural con artistas vanguardistas de la literatura, el cine y la música.
Urgoiti había estudiado música y estuvo vinculado a los músicos de la República. Era amigo de Salvador Bacarisse, que fue director artístico de la emisora. Urgoiti y Bacarisse pretendían un equilibrio en la emisora entre música selecta (que se incluía para "educar a la gente") y música popular. Compositores como Conrado del Campo o Fernando Remacha, entre otros, formaban parte de la Orquesta de la Estación (la orquesta de Unión Radio). La crítica musical corría a cargo del compositor Juan José Mantecón (Juan del Brezo) y músicos como Manuel de Falla y Joaquín Turina pudieron escuchar sus interpretaciones en la orquesta de Unión Radio Madrid.
Los contenidos en Unión Radio en los primeros años de sus emisiones estaban centrados en la música, los programas infantiles, las charlas divulgativas (literarias, cientñificas), tertulias radiofónicas (como en la que interviene Ramón Gómez de la Serna), espacios de humor y algunos pequeños espacios informativos. Intelectuales amigos como Ortega y Gasset, Ramón Gómez de la Serna, Luis Buñuel, Federico García Lorca, el doctor Marañón, etc. desfilaron ante los micrófonos de Unión Radio.
Paralelamente a su actividad en la radio Ricardo Urgoiti crea en 1929 la empresa Filmófono, un estudio de grabación de películas de cine sonoras. En un principio Filmófono fue el nombre con el que bautizó Urgoiti su sistema de sincronización sonora de películas, para cuya aplicación fundó en 1929 el estudio de sonorización con el mismo nombre, en un momento en que se estaban implantando las películas sonoras. A partir de esta actividad las actividades de la empresa pasaron a la importación y distribución de películas extranjeras en España, particularmente soviéticas y francesas. Igualmente, se introdujo en la exhibición a través de una pequeña red de salas de cine y de la creación del cine club Proa Filmófono. Al frente de este último Urgoiti colocaría a Luis Buñuel y utilizaría en parte el cineclub Proa Filmófono como plataforma de ciertas películas que luego distribuía Filmófono, colaborando con ello a la diversificación de títulos y procedencias en la cartelera española.
Tras esta estrecha colaboración, Buñuel le propuso a Urgoiti la creación, con capital de ambos, de una compañía productora a lo cual éste accedió iniciando, con el mismo nombre de Filmófono, sus actividades en 1935. Buñuel tenía en mente desarrollar el método de producción estadounidense que había conocido durante su estancia en Hollywood, ampliar la temática del cine español hacia unos terrenos diferentes de lo que se hacía en España y crear un cine popular cercano a los nuevos valores que propugnaban los sectores sociales que apoyaban la República. Para conseguir estos objetivos Buñuel se rodeó de un plantel de colaboradores de calidad. Entre ellos destacaban Eduardo Ugarte como guionista, Eduardo G. Maroto como montador, José María Beltrán como director de fotografía, y en la parte actoral Angelillo, Carmen Amaya o Ana María Custodio, entre otros.
Filmófono, entre 1935 y 1936, produjo cuatro películas: Don Quintín el amargao, dirigida por Luis Marquina, La hija de Juan Simón, dirigida por José Luis Sáenz de Heredia, Nemesio Sobrevila y Luis Buñuel, ¿Quién me quiere a mí?, dirigida por José Luis Sáenz de Heredia y Centinela alerta, dirigida por Jean Grémillon.
A pesar del gran éxito de público de estas cintas la guerra civil española provocó la interrupción de las actividades de la empresa.
Ya en plena guerra civil, la actividad cultural de Urgoiti y su carácter marcadamente liberal y progresista lo apuntan de forma implícita a una ideología izquierdista. En 1937 el gobierno republicano le solicita la coordinación del servicio de radiodifusión de la República pero, ante la amenaza de muerte, huye de Madrid el 1 de febreo de 1937 recalando en Barcelona, donde decide pasarse al bando fascista. Un “chivatazo” a tiempo le informa de que el cineasta Florían Rey lo ha acusado de “rojo” en los círculos franquistas. Abandona así España a mediados de febrero instalándose primero en Francia y posteriormente en Argentina donde vcºse instala hasta su regreso a España en 1943. (Balsebre, A. Historia de la radio en España, Vol.I). Según relata Joaquín Ruiz, ingeniero de Unión Radio Urgoiti "se enteró de que su vida corría peligro porque estuvo amparando en Radio Madrid a un comandante de aviación adicto (sic.) a los militares, que posteriormente fue fusilado con su compañero y primo mío, don José Ruiz Casaux, también comandante de aviación, además Ricardo Urgoiti era amigo íntimo de don Ignacio Corujo, que fue fusilado en Barcelona, en el castillo de Montjuic, y que estuvo sirviendo de enlace entre el aviador , señor Escario, que se encontraba refugiado en la misma casa en que vivía la mayor de mis hermanas, y José Antonio Primo de Rivera, que estaba prisionero en Alicante, donde fue fusilado". (Lorenzo Díaz, La Radio en España 1923-1997 pág. 163-164)
Tras su salida en plena guerra civil Unión Radio quedó al frente de Virgilio Oñate Sánchez, ingeniero de la ITT Standard Eléctrica, una de las empresas propietarias mayoritarias de URSA y que tras la guerra civil se convertiría en el director general de la nueva cadena SER
En este tiempo de exilio Ricardo Urgoiti se desvincula de la radio y se dedica a la producción cinematográfica con su productora Filmófono: La canción que tú cantabas, dirigida por Miguel Mileo en 1939 y Mi cielo de Andalucía, dirigida por el propio Urgoiti en 1942. A partir de este año Urgoiti no vuelve a producir ninguna película más, alejándose definitivamente del mundo del cine y poniendo fin a las actividades productoras de Filmófono.

En 1951 (regresa a España en 1943)vuelve a entrar en el Consejo de Administración de la Cadena SER pero sin el poder que tuvo en sus inicios como director. Seis años más tarde funda la empresa farmacéutica Antibióticos, especializada en la producción de penicilina. En 1976 le nombraron vicepresidente de Antibióticos y presidente de IBYS (Instituto de Biología y Sueroterapia). Colaboró en la prensa especializada escribiendo artículos divulgativos de carácter científico y técnicos relacionados con la electrónica, los descubrimientos y las nuevas tecnologías. Sus últimos años fueron especialmetne duros tras la pérdida de dos de sus hijos, Ricardo (asesinado en 1972 en su despacho) y Fernando y una ceguera progresiva que no impidió, sin embargo, empañar su personalidad relevante en la historia de la radiodifusión en España.

lunes, 9 de febrero de 2009

Julia Calleja

Julia (Julita) Calleja Enciso (Madrid, 11 de mayo de 1915- ?) fue una de las primeras voces femeninas de la radio española. De su biografía apenas sabemos nada, salvo que fue huérfana de madre desde muy pequeña y que estuvo cinco años en Argentina durante su infancia.
Según sus propias palabras ingresó el 1 de junio de 1933 en Unión Radio Madrid gracias a unas amistades entre los directivos de la emisora. Acabada la guerra civil española, el 16 de septiembre de 1939 solicitó su reingreso como locutora en la emisora. Julia Calleja siguió en la plantilla de la emisora, ya Sociedad Española de Radiodifusión (Cadena SER) hasta 1952, fecha en la que es contratada en RNE.
En Unión Radio Madrid puso en antena diversos espacios dedicados a las mujeres. Entre 1935-1936 fue la locutora que transmitía las noticias del diario La Palabra y los anuncios publicitarios. A partir de 1948 se convertiría en la “voz femenina” de Radio Madrid como locutora de continuidad. Conduce uno de los programas “fémina” en los que era al mismo tiempo la guionista: “Hablando de nuestras cosas” (1948), que se emitía los martes de 16 a 17 horas. Igualmente, presentaba pequeños concursos (Ráfagas), anuncios publicitarios y los primeros informativos de carácter local que permitía la Administración durante la Dictadura.
Entre 1950-1951 Julia Calleja fue la responsable de algunos programas que producía Radio Madrid para las emisoras de la Cadena SER. Paralelamente fue Redactora Jefe en el Departamento de Programación de la misma emisora.
En 1952 el nuevo director de RNE José Ramón Alonso la contrata y le encarga la programación dedicada a las mujeres y los programas infantiles. Participó también en las retransmisiones de RNE para Hispanoamérica y fue delegada en diversas emisiones realizadas en emisoras de otros países. Participó como representante en algunas Asociaciones de Mujeres Profesionales de los medios de comunicación audiovisuales de ámbito internacional. Fue Jefa del Departamento de Entretenimiento y Variedades, que abarcaba toda la producción radiofónica salvo los informativos y dramáticos.
En la edición de La Vanguardia correspondiente al martes 27 de marzo de 1962 podemos leer en un artículo sobre la creación de los premios Antena de Oro que “la agrupación sindical de Radio y Televisión decidió solicitar; a través de la sección social del Sindicato de Transportes, la concesión de la medalla del Trabajo para doña Julia Calleja”, agrupación de la que formó parte como vocal desde ese mismo año. En 1967 recibió el premio nacional de Radio y Televisión “por la confección de guiones originales para programas realizados en emisoras de radio”.
Julia Calleja se jubiló en 1981.
Aquí podemos escuchar un fragmento del programa de radio “Documentos RNE: 70 años de radio” donde se habla de esta locutora y guionista madrileña.


70 años de Radio Nacional De España: Documentos RTVE