lunes, 29 de diciembre de 2008

EAJ-9 Radio Club Vizcaya

Las primeras experiencias de la radio vizcaína se remontan al 6 de Abril de 1924, cuando el arquitecto Emiliano Amman instaló en su casa una estación experimental, de nombre K2A, llegando a emitir algunos conciertos y conferencias. De esta manera se dan los primeros pasos para la constitución del Radio Club Vizcaya el 1 de junio de 1924, obteniéndose la licencia el 12 de Enero de 1925 bajo el indicativo EAJ-9. Radio Club Vizcaya, con sede en el Hotel Carlton, empezó a emitir de forma regular el 30 de marzo de siete a nueve de la noche en la frecuencia de 729 khz y 411 m.

Desde el primer momento, la conocida como “emisora del Carlton” tuvo un carácter netamente cultural. El negocio, si bien interesaba, quedó en un segundo lugar. La educación, la literatura, el arte y la ciencia fueron los principios que rigieron su programación. Así la Sociedad de Buenas Letras efectuaba en 1925 la lectura de variadas comedias como "El chiquillo" de los hermanos Álvarez Quintero con las voces de Adela Miranda y Rufo Ardid, el padre Vilariño (Remigio Vilariño Ugarte, sacerdote jesuita) dirigía las "Conferencias sobre moral". En 1926 se realizaba un programa llamada "Paliques" conducido por Pachico el de Tendería. También hubo emisiones diarias dedicadas al deporte, realizadas por Nivardo Pina. Sin embargo todos estos fines culturales chocaron con la poca calidad de la emisora, debido a los pobres medios técnicos con los que contaba.
El nacimiento de otra emisora, EAJ 11 Radio Vizcaya, no trajo más que problemas a la emisora. La publicidad no iba en aumento, con lo que la crisis estalló en la radio vizcaína. Radio Club Vizcaya trató de inyectar más dinero con la colaboración de sus socios, pero esto no fue suficiente. La calidad de la programación fue empeorando.

En 1926 Radio Club Vizcaya comenzó a colaborar con Unión Radio y antes de terminar ese año fue adquirida por la cadena.El 1 de marzo de 1927 la emisora se cerró temporalmente para instalar nuevos equipos técnicos y se reinauguró al mes siguiente. Esta estación emitía en horario nocturno de 21.30 a 23 horas, realizando conexiones con la emisora central de Madrid para distintas transmisiones. También iniciaron las emisiones de sobremesa, que fueron suspendidas poco después por la poca aceptación por parte de los oyentes.

Estudio EAJ-9 (1926)

En enero de 1928, Unión Radio solicitó a la Junta Técnica de Radiocomunicación un aumento de la potencia de su radio bilbaína (de 0,5 kilovatios a 1,5 kilovatios, medidos en placa) y también la de su emisora madrileña (de 6 kws. a 12 kws. medidos en generador), pero su petición fue denegada dos meses más tarde. En abril de ese mismo año, una avería importante motivó el cese de emisiones de "Radio Club Vizcaya”. A pesar de que se indicó que el cese era “transitorio” y que se reanudarían las emisiones “cuando desaparezcan las trabas que ahora lo impiden”, la radio bilbaína nunca volvió a emitir.

Lola Pina, locutora de EAJ-9 Unión Radio, Bilbao (1926-1927)

domingo, 28 de diciembre de 2008

EAJ-8 Radio San Sebastián

El 15 de diciembre de 1924 se concedió la licencia a EAJ-8 Radio San Sebastián (Historia de la Radiodifusión en España, Virgilio Soria). Considerada como la emisora decana vasca, fue creada a iniciativa de don Sabino Ucelayeta, comerciante y hombre de negocios que fue Teniente de Alcalde de San Sebastián entre los años 1894 y 1897. El equipo emisor, una antigua estación Western Electric Company con 3 kw de potencia, se instaló en el monte Igueldo. Según datos de 1936, transmitía en una longitud de onda de 238’5 metros correspondiente a la frecuencia de 1258 kciclos. La antena de la emisora ha sido desde entonces parte de la estampa de la bahía donostiarra.

Sabino Ucelayeta, interesado en instalar una emisora de radio, se dirigió al ayuntamiento donostiarra para instalar la emisora, pero la máxima institución local no mostró ningún interés por ese invento que estaba revolucionando el mundo occidental. Ante la negativa decidió tomar él mismo la iniciativa y comenzó los trámites para solicitar la licencia correspondiente. En junio de 1927 fue transferida a Unión Radio.

Estudio Radio San Sebastián (1926)

Las primeras emisiones eran de 8’30 a 9 h., de 13’30 a 15 h., de 19 a 21 h., y de 22 a 24 h. Sus programas ofrecían, entre otros, conciertos, entrevistas con actores, cantantes e intelectuales y los primeros programas de radio en euskera conducidos por Ander Arzeluz y Joseba Zubimendi.
El 26 de junio de 1927 EAJ-8 Radio San Sebastián fue transferida a Unión Radio.


"Juanita", locutora de Radio San Sebastián (1926).

En la década de los 40, el cuadro de actores de la emisora dirigido por Juan Cuberta, interpretó en directo lo más variado del teatro español y universal. Voces como Elisa Bueno, Julita Ramos, Petrita Tamayo, José Manuel Setién, Arturo Rey y otros muchos se hicieron populares y familiares a los oyentes guipuzcoanos.

En los años 50, gracias al avance tecnológico que permitía grabar con el magnetófono surgen nuevos programas que comienzan a ser espectaculares, sobre todo con el impulso que le da el nuevo director de programas, Félix Gamarra. Surgen así espacios propios como "La hora 13 "o "Guipúzcoa informativo" con una amplia red de corresponsales que, junto con los programas confeccionados por la cadena SER como "Cabalgata fin de Semana", "Ustedes son formidables", "Carrusel deportivo" o las famosas radionovelas fueron de lo más escuchado en esa época dorada de la radio.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Antonio Calderón

Antonio González Calderón nació en Melilla en 1915. Considerado uno de los precursores de la radio moderna en España y creador de los servicios informativos de la Cadena Ser, llegó a Unión Radio Madrid en 1932. Muy pronto comienza a editar los textos publicitarios que le pasan, recrea la publicidad radiofónica del programa patrocinado La Hora Ford, una serie de conciertos de la Orquesta Sinfónica de Madrid que Unión Radio ofrece desde el Palacio de la Música. Adaptó grandes obras dramáticas y escribió otras, de excepcional creatividad, como Pasos.
En 1942 Antonio Calderón crea el Teatro del Aire y la Compañía de Actores de Radio Madrid, lo que le puso al frente de grandes voces como Juana Ginzo, Matilde Conesa, Lola Herrera, Rafael Taibo, Matilde Vilariño, Pedro Pablo Ayuso, Teófilo Martínez y muchos más. Da comienzo la emisión de algunos seriales “cultos” dada la propensión de los dictadores a los clásicos y su aversión a las modernidades: escribe y dirige Estampas y Sainetes, Los Episodios Nacionales, El Quijote, El Canigó, La canción de Bernadette, en la que debutará como actriz Encarna Sánchez y como realizador Guillermo Sautier Casaseca, Macbeth (1947), etc.
En Fin de Semana (1951) existieron varias secciones y, entre ellas, Teatro entre Bastidores, con obras de autores conocidos y guiones originales de Sautier Casaseca y Antonio Calderón.
Respecto a la información en la radio Antonio Calderón fue un precursor, según sus propias palabras "la radio informaba porque, genéticamente, la radio es información. Y si no, podíamos dar mensajes del estilo de lo que son las noticias de ahora; nos centrábamos en el fútbol, los toros, la vida cultural...", "... considerábamos la radio como información y como instantaneidad. Si la crónica o la crítica de un estreno teatral podía darse a la salida de la representación, aunque fuera a la una de la madrugada, no había razón para darlo al día siguiente. Este y no otro era el camino de recuperar el tiempo perdido y nivelar, en la medida de lo posible, nuestras diferencias con otras radios europeas".
Durante la dictadura de Franco los programas informativos propiamente dichos sólo existían en Radio Nacional, los llamados partes. Las emisoras privadas tenían la obligación de conectar con Radio Nacional en los diarios hablados de las 14.30 y las 22 horas. Estas horas de conexión obligada son las que prácticamente mantenían la audiencia de Radio Nacional a través de las emisoras privadas. Fuera de esto, la audiencia huía de Radio Nacional para escuchar programas musicales, deportivos, concursos y radionovelas, programas en general, de entretenimiento y evasión de la realidad.
Sin embargo, Calderón fue consciente de lo especial de aquella época: "nuestra misión consistió entonces en librarnos, poco a poco, del cariñosísimo abrazo paternal de la Administración. Teníamos una ventaja: que sabíamos lo que queríamos y a dónde podríamos ir. Naturalmente, los tropezones fueron numerosos; de ahí que tuviéramos que estar siempre pensando en la manera de eludir aquellos fortísimos controles".
En 1960, el ministro Arias Salgado volvía a recordar a las emisoras privadas, en un decreto, la absoluta prohibición de emisión de programas informativos con noticias nacionales e internacionales. Dos años más tarde, la SER, de la mano de Antonio Calderón, ensayaba el primer intento de autonomía informativa con el programa Matinal Cadena SER: "este programa fue un semillero inacabable de causas con la censura y de tropiezos con expedientes innumerables".
"Poco a poco", cuenta Calderón, "íbamos conquistando pequeñísimas parcelas de autonomía. Ya habíamos eliminado de la conexión de Radio Nacional la sintonía (la generala) y las señales horarias. Entonces propusimos que fueran nuestros locutores quienes leyeran las noticias facilitadas por Radio Nacional, indicando que habían sido facilitadas por la emisora estatal. No nos interesaba apropiarnos de las noticias de Radio Nacional, pero queríamos borrar el concepto de viejo parte y dar un talante informativo a una parcela de nuestro Matinal: "en esta primera etapa conseguimos ya una gran fiabilidad, hasta el punto que incluso la Administración utilizaba, a veces, nuestro informativo como un punto de referencia".
El siguiente paso fue más audaz: "en 1968 nació, descaradamente, Hora 25 (con Manuel Martín Ferrand) con vocación de informativo independiente, lo cual nos planteó muchísimos problemas con la Administración. Estábamos, preparados para dar nuestra información elaborada porque teníamos el servicio de Efe y algunos corresponsales en provincias. y en el extranjero. A través de nuestros centros regionales, servirnos la información en cadena".
"Cuando ya por fin se produjo el tercer paso, en 1976, y se levantó la veda de los informativos, cuando ya pudieron las emisoras privadas crear sus propios informativos, para nosotros no supuso ninguna dificultad ni cambio sustancial. Desde hacía doce años veníamos informando y estábamos preparados para ello".
A lo largo de su dilatada carrera Antonio Calderón recibió el Premio Ondas en dos ocasiones: en 1954, en su primera edición; y en 1999, al que no pudo acudir por su avanzada edad.
Padre del presidente de Onda Cero, Javier González Ferrari, Antonio Calderón falleció el 3 de octubre en Madrid a los 91 años.

martes, 23 de diciembre de 2008

EAJ-7 Unión Radio Madrid

La escritura de constitución de EAJ-7 Unión Radio Madrid (el embrión de la Cadena SER) se firmó el 19 de diciembre de 1924. Las principales casas eléctricas españolas, en su mayor parte filiales de grandes empresas americanas, alemanas, francesas e inglesas (AEG Telefunken, Aeolian S.A., Compañía Nacional de Telegrafía sin Hilos – Marconi, Compañía Telefónica Nacional de España, Electrodo S.A., Bell S.A.- Western Electric, etc.) se asociaron para crear una empresa de radiodifusión con el fin de ofrecer un “buen servicio radiofónico” que dinamizara la venta de aparatos y el sector radioeléctrico en general.
“Unión Radio Madrid” estaba dirigida por Ricardo Urgoiti Somovilla, ingeniero de Caminos y representante de la modernidad conectada con la generación del 27. Su familia era dueña de varias empresas de comunicación, como La Papelera Española, el periódico El Sol, La Voz, la agencia de noticias Febus y la editorial Calpe. Miguel Olea fue el director artístico y Joaquín Ruiz, jefe técnico. Los primeros locutores fueron Luís Medina, Josefina Carabias y Carlos del Pozo.

La emisora, ubicada en el edificio de los Almacenes Madrid-París, situado en el llamado segundo trozo de la Gran Vía, se inauguró oficialmente el 17 de junio de 1925. A la inauguración asistió el rey Alfonso XIII junto con el Consejo de Administración de “Unión Radio”, el alcalde de Madrid, el Director General de Comunicaciones, el presidente de la Diputación, los directores de la prensa madrileña y un largo etcétera. Con un emisor Marconi de seis kilovatios de potencia se emitieron las primeras palabras de Unión Radio Madrid -“con gran potencia y con una modulación purísima”- que corrieron a cargo del Presidente del Consejo de Administración, Valentín Ruiz Senén, en las que señaló que la nueva emisora era una “manifestación de la industria española”, que significaría “difusión de cultura, recreo y alimento del espíritu”. Instantes después fue el propio Alfonso XIII el que pronunció un discurso ante el micrófono para todos los radioyentes en el que incluyó palabras de elogio al “nuevo medio” y apostaba por un futuro que hiciera posible “la transmisión de imágenes animadas, exactas y precisas, y sin necesidad de alambres conductores”.

Los fines de esta emisora eran, según declaró en una entrevista Ricardo María de Urgoiti al diario “El Sol” diez días antes de su inauguración, “conseguir el más rápido y brillante desarrollo de la radiodifusión, así en el aspecto técnico como en el cultural y artístico”. Las emisiones comenzaban a primera hora de la tarde, y abarcaban variedades, música ligera, información, cotizaciones de valores, meteorología, programas infantiles y retransmisiones de ópera y zarzuela.
Cuatro días después de la inauguración de Unión Radio Madrid, el domingo 21 de junio de 1925, se puso a la venta el primer número de “Ondas”, revista editada por esta empresa radiofónica y de la cual fue su portavoz. Cuando unos meses después se creó la Unión de Radioyentes, la revista Ondas pasó a ser su órgano de prensa. La Unión de Radioyentes fue, a través de las cuotas de sus asociados, una fuente de financiación importante para las correspondientes emisoras pertenecientes a la cadena (la ley sólo permitía emitir cinco minutos diarios de publicidad). Al año de fundarse contaba ya con casi doce mil socios.

Con la libertad concedida por el Gobierno en 1926 para poder transmitir las licencias de las estaciones, Unión Radio inicia un gran proyecto de unificación, consiguiendo al finalizar 1925 tener cerrados acuerdos con algunas emisoras (Barcelona, dos estaciones de Sevilla y Estación Castilla), todo encaminado a llevar la gestión de la programación y explotación publicitaria. En noviembre de 1926 se firma un contrato con EAJ-1 Radio Barcelona por el cual la estación barcelonesa pasa a formar parte de Unión Radio, que ya era poseedora mayoritaria del accionariado de Radio Ibérica (cuyo fin fue su cierre definitivo).Unión Radio entró en una fase de concentración de emisoras comprando las dos emisoras de Bilbao (EAJ-9 y EAJ-11) y EAJ-8 Radio San Sebastián, que se convertiría en el principal centro emisor para el norte de España de esta incipiente cadena. Así mismo, Radio Club Vizcaya comienza igualmente a colaborar a partir de 1926 con este gran grupo de emisoras. Otra gran actuación concentradora será llevada a cabo en el sur con la compra de las dos emisoras sevillanas, EAJ-5 Radio Club Sevillano y EAJ-15 Radio Sevilla, cerrando esta última al igual que la compra y cierre de EAJ-3 Radio Cádiz para concentrar toda la audiencia en el sur de España con Radio Sevilla.

A medida que se implantaban emisoras a lo ancho del territorio nacional, Unión Radio comenzó a ampliar contenidos y a emitir en cadena con otras emisoras, factor que contribuyó a mejorar la calidad de la programación.
El deporte y los toros pronto entraron en la programación de “Unión Radio”. La transmisión de una corrida de Belmonte en la plaza de toros de Madrid, el 8 de octubre de 1925, inició este género de emisiones taurinas. El combate de Uzcudum-Spalla, que se celebró en Barcelona el 15 de mayo de 1926, fue retransmitido por “Unión Radio Madrid” en colaboración con la Compañía Nacional de Telegrafía sin Hilos. La retransmisión de un partido de fútbol tuvo lugar en mayo de 1927: desde Zaragoza, con un equipo móvil, retransmitieron el partido de fútbol que disputó el Real Madrid y el equipo de la capital aragonesa.
En 1926 se adaptó y radió una obra de teatro, “Las nubes”, de Aristófanes, y antes de concluir el año se hizo lo mismo con la obra de Calderón, “El Alcalde de Zalamea”. Al año siguiente se emitió “Los intereses creados”, de Jacinto Benavente, y en 1928, “La fierecilla domada”, de Shakespeare.
Por estas fechas se inicia también la emisión diaria por capítulos de la novela “Las aventuras de un parisién en Madrid”, de Eustache Amadeo Jolly Dix, de la cual “Unión Radio” había adquirido los derechos en exclusiva. El 4 y 5 de noviembre de 1927 los embajadores de Inglaterra y Francia inauguraron, desde los micrófonos de “Unión Radio”, los cursos de francés e inglés que iniciaba la cadena.


Estudio de Unión Radio en 1926
Uno de los logros más importantes de la programación de “Unión Radio” fue el diario hablado “La Palabra”, un informativo general que se retransmitió por primera vez el martes 7 de octubre de 1930 para toda la cadena. Este diario hablado estaba en antena todos los días con tres ediciones matinales y una vespertina. Con 20 minutos de duración, contó con las populares voces de Luis Medina y Carlos del Pozo.

El "speaker" Luis Medina (1926)

La proclamación de la Segunda República en la Puerta del Sol de Madrid se hizo ante un micrófono de Unión Radio. El viernes 24 de abril de 1931 se retransmitió por primera vez una sesión de Ayuntamiento de Madrid, mediante micrófonos de “Unión Radio”. Estas transmisiones se convirtieron en práctica habitual en la programación de “Unión Radio”.
Al estallar la Guerra Civil española, Unión Radio Madrid permaneció fiel al Gobierno Legítimo de la República y estuvo gestionada por un comité de trabajadores. Su sede fue trasladada temporalmente de la Gran Vía para evitar los ataques de las fuerzas rebeldes. La emisora, convertida en órgano de propaganda, por tanto, de uno de los bandos beligerantes, fue el vehículo que trasladó a los ciudadanos españoles el histórico discurso de Dolores Ibárruri, pronunciando el legendario “No pasarán”.
El 28 de marzo de 1939, la emisora es tomada por las tropas franquistas. Luis Medina pronuncia unas palabras de despedida. Horas después, las ondas de Unión Radio conectaban con la programación única transmitida por Radio Nacional de España.
Tras el fin de la Guerra y la proclamación del estado franquista, Unión Radio pasaría a denominarse Sociedad Española de Radiodifusión (SER).

jueves, 11 de diciembre de 2008

EAJ-3 Radio Cádiz


En 1925 un grupo de personalidades de Cádiz se reunieron en el domicilio de Francisco de la Viesca Sierra para constituir la Sociedad Radio Club Gaditano. (Francisco de la Viesca y Sierra, propietario de la Fábrica de Electricidad en el barrio del Balón, fue quien logró que en diciembre de 1891 Cádiz fuese la primera capital española alumbrada con luz eléctrica).
Nace así EAJ-3 Radio Cádiz que, con 550 vatios de potencia, la convertía en una de las emisoras pioneras de la radio en España.

En Primeras retransmisiones y cadena de emisoras, Historia de la Radio en el Alto Aragón, podemos leer que “algunos registros de radioyentes oscenses, más las notas de los comerciantes que ofertan los nuevos heterodinos, nos hablan de la captación de EAJ-3 Radio Cádiz que emite en una frecuencia de 600 a 2540m, siendo captada por la gran antena instalada por unos radioescuchas en el nº 12 y 14 del Coso Bajo de Huesca”.

Apenas encuentro más datos de esta emisora, salvo una fotografía sobre una cena realizada en el Ateneo de Cádiz en homenaje a Don Francisco de la Viesca por la retransmisión radiofónica de "La Bòheme":
En 1926 Unión Radio compró Radio Cádiz y, en su labor de centralizar su emisión en Radio Sevilla, cerró la estación, pasando años después el indicativo EAJ-3 a Radio Valencia.
* Imágenes del fotógrafo José Reymundo.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

EAJ-5 Radio Club Sevillano

El 12 de julio de 1924 se transmitió por onda de 372 metros, desde el número 5 de la calle Núñez de Balboa en Sevilla, propaganda católica y conciertos musicales durante dos días a través de “Radio Club Sevillano”. Dichas transmisiones fueron realizadas por Ildefonso Montero con la ayuda técnica de Rafael Terry con un transmisor de 3 kilovatios.
En octubre de ese mismo año empezó a emitir diariamente de forma clandestina con las siglas 4XX.
El 7 de octubre de 1924 Radio Club Sevillano dio comienzo a su programación diaria de forma clandestina con las siglas 4XX. A las seis y media de la tarde ofreció al público varios conciertos, transmisión de las horas, un boletín meteorológico, lecturas para niños y noticias de prensa. Ya desde sus comienzos dedicaba espacios al "cante y la guitarra" con actuaciones directas de grandes figuras. En el mes de noviembre del año 1924 ofrecía a sus oyentes la actuación de Encarnación Fernández, la Niña de las Saetas, que cantó malagueñas, granadinas, saetas y cuplés; como colofón de la actuación actuó ante el micrófono el famoso "tocaor" don José Triano El Ecijano.
El distintivo EAJ-5 fue solicitado por la asociación del mismo nombre y concedido el 31 de julio de 1925 a D. Manuel García Ballesta para instalarla en la calle de Albareda, 16.
Su programación, destinada a los miembros del club y seleccionada por ellos mismos, incluía lecturas de artículos periodísticos, charlas divulgativas y actuaciones musicales.
Radio Club Sevillano se transfirió, junto con la compra y cierre de EAJ 17 Radio Sevilla, a Unión Radio el 3 de agosto de 1927 y fue trasladada a la calle de González Abreu, 4.
La emisora andaluza “EAJ-3 Radio Cádiz” fue adquirida por la cadena Unión Radio y cerrada para concentrar audiencia y esfuerzos en “Radio Sevilla”.
Al término de la Dictadura de Primo de Rivera sólo quedaba en Andalucía “Radio Sevilla”, que adquirió gran notoriedad en la guerra civil por ser la única radio de gran potencia que quedó en manos de los alzados contra la Segunda República, desde donde el general Queipo de Llano transmitió sus muy oídas "charlas nocturnas".

sábado, 6 de diciembre de 2008

Bobby Deglané

Roberto Deglané Rodríguez y Portocarrero nació en Iquique (Chile) en 1905. Fue oficial de carabineros en 1928. Marchó a Nueva York con la idea de convertirse en piloto pero durante la travesía perdió el dinero que llevaba en una partida de cartas y al llegar a puerto hubo de trabajar de friegaplatos. Un valenciano lo colocó en las cocinas del hospital Montefori, en el Bronx.
Estudió periodismo en la Universidad de Columbia y en 1933 se inscribió en un curso de radio de la academia Floyd Gibbons donde se especializó como locutor deportivo. Su labor deportiva arranca en Nueva York, ciudad en la que combina sus estudios con la admiración por el estilo de hacer de los periodistas del Herald Tribune, a quienes observaba en su tiempo de descanso en el hotel donde trabajaba. Se graduó en la universidad y consiguió el número uno en la escuela de radio.
Se especializó como locutor deportivo y comienza su trayectoria profesional en la emisora chilena Radio Minería, posteriormente en la argentina Radio Rivadavia, donde narraba transmisiones de boxeo y lucha libre americana con un peculiar estilo que describía golpe por golpe y en varias emisoras de Río de Janeiro (Brasil) donde retransmitía carreras de automóviles.

La historia profesional de Bobby Deglané en España se inicia en 1934 cuando llega a Radio Barcelona para cubrir la programación prevista en los años 1934-35. Venía precedido de su fama de comentarista de boxeo, de la modalidad catch-as-can (agarra como puedas), una de las más agresivas en este tipo de combates. Su misión en la emisora catalana era transmitir todos los acontecimientos deportivos del interior del país: boxeo, catch, lucha libre, baloncesto, etcétera. El éxito fue fulgurante y, a finales de 1935, le contrataron en Radio Madrid y la cadena SER para retransmitir los combates de catch desde el circo Price. "Entonces llegó la guerra y trabajé como corresponsal. Ya era figura popularísima y me conocían los soldados y generales", dijo en cierta ocasión Bobby Deglané.

En los meses anteriores a la guerra civil, Bobby Deglané había tenido una estrecha colaboración con la Falange, muchos de cuyos miembros actuaban, por entonces, como agentes provocadores, haciéndose pasar por anarquistas. Y ya estallada la guerra se enroló en el servicio de Prensa y Propaganda y fue enviado a los frentes del Sur, que dirigía el general Queipo de Llano, con una misión concreta: levantar la moral de las tropas franquistas, en emisiones especiales de radio.

Durante la Guerra Civil fue redactor de la revista "Fotos" en el bando nacional. Tras la guerra surge su labor como creador de nuevos productos de prensa escrita y radio para la nueva audiencia del deporte. Impulsó un estilo periodístico escrito y de audio basado en la cercanía para buscar el bienestar del oyente. En prensa escrita, participó como redactor en la fundación del semanario Marca en 1938 en San Sebastián, junto a Manuel Fernández-Cuesta (director), César García Agosti (redactor jefe), Adolfo Pucheo, Máximo Ramos y Pedro Sardina.

Pero fue en la radio donde creó auténtica escuela con famosos programas y concursos radiofónicos que, a través de diversas emisoras de radio en diferentes épocas, obtuvieron la máxima audiencia en España: Cabalgata fin de Semana, Operación clavel, Quién cantó las cuarenta, Carrusel Deportivo, Ay Que Risa, La melodía misteriosa, Todo vale, etc.
El primer programa de Deglané en Radio Madrid fue Fin de semana, preludio de Cabalgata fin de semana que iniciaría 10 años después.
En 1954 puso en marcha el proyecto de "Carrusel Deportivo" para la Cadena Ser, que ejecutó el venezolano Gaspar Tato Cuming como primer director de un equipo de redacción formado por cinco personas.
Sin embargo, el programa que lo lanzó a la más exitosa fama fue "Cabalgata fin de semana" , magazine estrella de la noche de los sábados desde 1951 hasta los años sesenta, en el que Deglané inventó el tipo de concursos-espectáculo comerciales precursores de los shows televisivos posteriores donde no faltaban secciones de corte deportivo relacionadas con las quinielas, (a cargo de José Luis Pécker, que, tras la salida de Deglané de la Ser, presentaría Cabalgata), la actualidad con los comentarios de Gil de la Vega "Gilera" en "Revista deportiva", el humor de "Auténticas entrevistas falsas" que creaba Oberón e interpretaban Tip y Top y otras secciones como “¿Qué es la cosa?” “La melodía misteriosa”,” Pantallas y escenarios”,” Revista deportiva”,” El que sabe, sabe, y el que no, ¡aprende!”, "Las estrellas se reúnen en Cabalgata”… Era tal su fama y popularidad, que llegó a recibir 35.000 cartas diarias, hasta el punto que en 1962 la revista Correos le definió como el Usuario Número Uno del Correo Español.

En 1967, ya en el declive de su carrera tras su salida de Cadena Ser (dirigida por aquel entonces por Manuel Aznar) Bobby Deglané adoptó la nacionalidad española. (Según palabras textuales de Luis del Olmo “Aquel maestro que lo tuvo todo – porque su todo eran millones de oyentes - acabó cuando a los empresarios de turno les convino, abandonado en la Gran Vía madrileña como un juguete roto, como un trasto del que había que deshacerse sin compasión”).

Descubridor de estrellas de la radio como José Luis Pécker, Marisol Ayuso, Mario Cabré o Joaquín Prat, escribió asimismo varios guiones para el cine, debutando como actor en 1943 con la película Campeones (1943), y en 1955 en Historias de la radio, dirigida por José Luis Sáenz de Heredia (1955) donde se interpreta a sí mismo.

Su habilidad como comentarista le permitió ganar la maratón de la academia radiofónica de Floyd Bybbons de Nueva York, después de hablar ante los micrófonos durante siete horas y quince minutos.
En 1954 recibió el Premio Ondas (Primera Edición) en calidad de “animador de programas como Cabalgata Fin de Semana”.
En 1978, Bobby Deglané recibió un homenaje nacional y se le concedió la medalla al Mérito en el Trabajo, en su máxima categoría, como justo reconocimiento a su incansable labor radiofónica a lo largo de 48 años. Poseía también, entre otras condecoraciones, la medalla de oro del Círculo de Bellas Artes, era Comendador de la Orden de Isabel la Católica y Premio Antena de Oro.

Murió en Madrid el 21 de agosto de 1983.



Escena de "Historias de la radio" junto a Pepe Isbert:

viernes, 5 de diciembre de 2008

EAJ-4 Radio Castilla

EAJ-4 Radio Castilla obtuvo su licencia a favor de D. Antonio Castilla (socio fundador de Radio Ibérica) el 6 de octubre de 1924. Se instaló en Madrid, calle del Áncora nº 6, e inició sus emisiones el 19 de octubre de 1925 en 375 m. Las instalaciones serían inauguradas oficialmente unas semanas más tarde por el mismo general Miguel Primo de Rivera. Radio Castilla pronto fue acusada de ser una "pantalla" de Radio Ibérica y ocupar una mayor franja horaria de emisión en Madrid, ya que la Junta Técnica e Inspectora prohibía las emisiones simultáneas en una misma ciudad, y los horarios debían repartirse.
Programación extraída de “El Castellano, Diario de Información” para el domingo 23 de enero de 1927:
A las cinco y media: concierto variado por la orquesta de la Estación, “El guante amarillo” (fantasía), Jiménez, “La canción del olvido” (fantasía), Serrano.
A las seis: “La electricidad atmosférica” (charla por don Julián Ortega, perito químico). La orquesta: “La corte del Faraón” (fantasía), Lleó. “El carro del sol” (fantasía), Serrano.
A las siete: Música de de baile, Transmisión del Jazz-band “The London Rythm King” y Orquesta “Ibáñez”, del Palacio del Hielo.
A las siete y media: cierre de la Estación.
Programa para el Lunes 24 de enero de 1927:
A las cinco y media cotizaciones de bolsa suministradas por la Banca López Quesada, “El centenario de Pestalozzi”, conferencia por don Luis Zurneta, de la serie organizada por la Escuela Superior del Magisterio.
A las seis menos cuarto: concierto variado por la orquesta de la Estación:”El molinero de subiza” (fantasía), Oudrid, “El gaitero” (fantasía), Nieto, “Miguel Andrés” (fantasía), Larregla.
A las seis y media: lección del curso de esperanto por el presbítero don Mariano Mojado.
A las siete: la orquesta “Las musas latinas” (fantasía), Panella, “Música, Luz y alegría” (fantasía), Alonso.
A las siete y media: cierre de la Estación.

Debido a las dificultades económicas que sufría la emisora, Radio Castilla fue transferida el 12 de abril de 1927 a la órbita de la cadena Unión Radio, siendo readjudicado el indicativo EAJ-4 a Radio Galicia.

martes, 2 de diciembre de 2008

Miguel Gila

Miguel Gila Cuesta (Madrid, 12 de marzo de 1919 - Barcelona, 14 de julio de 2001) fue un humorista español. Nació en el madrileño barrio de Chamberí. Huérfano de padre a temprana edad, por dificultades económicas en su hogar abandonó los estudios a los 13 años. Su primer trabajo fue de pintor de coches. Retomó sus estudios hasta el segundo grado de aprendiz de mecánica de aviación trabajando en los Talleres Elizalde de Barcelona. Posteriormente fue fresador en Construcciones Aeronáuticas SA (CASA), en Getafe.
Tenía 17 años cuando comenzó la Guerra Civil. Militante de las Juventudes Socialistas, intervino en la contienda desde julio de 1936 como voluntario en el Quinto Regimiento de Lister. Estuvo en Sigüenza, Somosierra, en los frentes de Madrid, Guadalajara y Ebro, y, finalmente, en Extremadura. En Valsequillo (Córdoba) fue puesto frente a un pelotón de ejecución y logró salvar la vida. El fusilamiento se produjo al anochecer de un día lluvioso y los integrantes del piquete estaban borrachos, por lo que no le acertaron los disparos. Gila se hizo el muerto y logró sobrevivir. Poco después, en diciembre de 1938, fue hecho prisionero e internado hasta mayo de 1939 en un campo de prisioneros. Pasó por los penales de Yeserías, Carabanchel y Torrijos, y a continuación cumplió un servicio militar de cuatro años.
Empezó su trabajo como humorista gráfico en La Exedra, revista editada en Salamanca por un grupo de universitarios hacia los años 1943-44 y, más tarde, en La Codorniz y en Hermano Lobo, pero, según su autobiografía, el éxito le llegó el 8 de octubre de 1951, cuando actuó en Madrid en el teatro Fontalba de Madrid presentando un monólogo creado en un principio para Antonio Casal y que al final tuvo que improvisar él, por encontrarlo el actor fuera de su línea habitual. Gracias a ello fue contratado por Ángel de Andrés. Este hecho, que sin duda fue su lanzamiento, marcó el principio de una vida dedicada por entero a hacer reír. Al poco tiempo debutó en escenarios de cabaret, con monólogos de tipo surrealista, contando extrañas historias de guerra ("oiga, ¿es la guerra?" -pregunta al teléfono-, ¿está el enemigo?, que se ponga").
El modo más frecuente de expresar su humor era mediante diálogos figurados (en realidad monólogos) al teléfono, cuyo costumbrismo ingenuo lindaba a veces con el surrealismo. En sus monólogos, cabe destacar que no utilizaba palabras malsonantes o polémicas.
Fue redactor del diario Imperio y relator deportivo de transmisiones futbolísticas en Radio Zamora, lo que también le llevó a realizar una prueba con Matías Prats para ejercer esta labor en Radio Nacional de España.
Su humor se popularizó rápidamente en radio, trabajando en Radio Madrid, y en televisión, contribuyendo a ello la representación que hacía del tipo "ibérico", con el traje negro, camisa roja, la boina y pegado constantemente al teléfono. Por un comentario en Radio Madrid, en 1956, sobre una noticia según la cual en España no había presos políticos fue suspendido para trabajar durante seis meses y multado con cien mil pesetas.
Por esta época también publicó libros -"La Jaleo, el bizco y los demás" (1966), "Un borrico en la guerra" y el autobiográfico "Un poco de nada"- y trabajó en una treintena de películas, entre ellas: "Sor Angélica", "El presidio", "El ceniciento", "Goodbye Sevilla", "Mi tío Jacinto" (1957), "El hombre que viajaba despacito", "Historias de la feria", "Botón de ancla", "¿Dónde pongo este muerto?", "Una chica casi formal", "Hoy como ayer", "Cinco pistolas de Texas", "Una señora estupenda", etc.
En 1968 se autoexilió a Buenos Aires, donde fijó su residencia hasta el verano de 1985, en que regresó definitivamente a España. También vivió durante este período en Cuba, Chile, México, Uruguay y Paraguay. Hizo varias giras por toda Latinoamérica y desde 1977 las realizó también por España, Francia, Italia y el norte de Africa.
Durante esta etapa trabajó en radio, televisión y llegó a formar su propia compañía de teatro, con la que interpretó en México "Yo escogí la libertad" (1972) y en Buenos Aires "Los cuernos de don friolera" (1973) o "La pirueta".

Al regresar a España en 1985 desarrolló su faceta radiofónica en El debate sobre el Estado de la Nación, emitido por la Cadena Cope y Onda Cero entre 1985 y 1998 en el espacio Protagonistas de Luis del Olmo, buscando las aristas más divertidas a los hechos deportivos en compañía de Chumy Chúmez, Coll, Forges, Jordi Estadella, Martín Morales, Mingote, Ozores, Manuel Summers, Tip, Alfonso Ussía y Josema Yuste.
Gila fue asiduo colaborador de publicaciones como "Sábado Gráfico", "Hermano Lobo", "Don José", y fundó "La Gallina" (de México) y otras. En febrero de 1991, durante la Guerra del Golfo Pérsico, colaboró en la edición del "Diario por la Paz", en Madrid.
Reconocimiento a su trayectoria profesional:
- 1993 Premio Ondas en su modalidad radio.
- 1994 premio FAD-Sebastián Gasch de Honor 1993 de Music Hall y Artes Parateatrales
- 1995 Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo
- 1997 título de "Profesor Honorífico del Humor", de la Universidad de Alcalá de Henares.
- 1999 Premio Internacional "Gato Perich" por su larga trayectoria como humorista y dibujante.
Falleció en 2001 en Barcelona, a causa de una insuficiencia respiratoria debida a una enfermedad pulmonar crónica que sufría.

Aquí podemos escuchar uno de sus monólogos más famosos, la historia de su vida:

Un vídeo sobre la guerra:

Pepe Iglesias "El Zorro"

José Ángel Iglesias Sánchez (Pepe Iglesias “El Zorro”) nació el 7 de febrero de 1915 en Buenos Aires, Argentina, y murió el 4 de marzo de 1991 en Santiago de Chile. Artista argentino de padres españoles, había trabajado ya con éxito en su tierra natal como actor y humorista cuando llegó a España en 1952, “casi con la cartilla de racionamiento”, para hacer una película con Ramón Torrado, debutando junto a Pepe Isbert y Emma Penella (¡Ché qué loco!). En ese mismo año debutó en la Sala Mozart en un programa de Radio España de Barcelona, presentado por Carmen Brito y Agustín Rafael. Tras el estreno de la película, Pepe Iglesias se transformó en un ídolo radiofónico en la Cadena Ser, siendo el cómico que trabajó en el primer programa de la televisión española, asegurando de esta forma el éxito de aquella prueba “piloto”. Vino como “bálsamo de postguerra” a una sociedad que necesitaba de la fantasía y el ensueño. Dotado de una asombrosa capacidad para interpretar de forma simultánea diferentes voces, Pepe Iglesias El Zorro pasó a ser uno de los cómicos por excelencia de la España de los años cincuenta.
Desde los micrófonos de la SER creó durante dos décadas más de 30 personajes que son parte de la memoria sentimental de muchos. Los radioyentes esperaban ansiosos el momento de “El Zorro” cuya capacidad para interpretar múltiples voces simultáneamente, hacía pensar a más de uno que detrás de él habían más actores interpretando los papeles. El mejor ejemplo fue “Hotel La Sola Cama” lleno de variados personajes.
Sus compañeros de radio de aquellos años le definían como “un trabajador sistemático y ordenado, un buscador de chistes y personajes las veinticuatro horas del día, director de largos ensayos, milimétrico en sus imitaciones, un prestidigitador de la voz”.
Sus frases las empleaba todo el mundo en la calle, en el trabajo o con los amigos: “Seré bereve...” en lugar de seré breve; “está loca la pelota”; “¡Ay que risibilidad me dan las cosas risibles!”; “la punzada... ¡Me tronchó!” o “A mí me gustó. ¿A tí te gusto?” Y en los bares y tiendas comenzó a pedirse "morrones en lata"; una conserva inventada por Pepe Iglesias.
De sus múltiples personajes sobresalió “el finado Fernández”, un individuo al que le pasaban las historias más disparatadas y graciosas, las cuales siempre terminaban con un “... y de Fernández nunca más se supo”; frase que se hizo muy popular entre los radioyentes.
Su humor era algo histriónico, muy sonoro, y jugaba a acuñar frases que no dejaba de repetir como un rito en cada audición: “Soy El Zorro, zorrito, para mayores y pequeñitos”.
Pepe Iglesias, El Zorro, fue premiado con el Premio Ondas 1954 (primera edición de estos premios) como la Mejor Atracción Internacional por el show presentado por María Dolores Tejedo y Enrique Fernández. La melodía de su programa era la canción Yo soy el zorro, Zorrito, para mayores y pequeñitos.
Con la llegada de la televisión a España, probó suerte en el nuevo medio. Sin embargo, su forma de hacer reír, eminentemente lingüística, no superó la adaptación a los nuevos tiempos.
A mediados de los años cincuenta regresó a Argentina y poco a poco fue espaciando sus espectáculos hasta su retirada definitiva.
Escucha su voz cuando trabajaba en Cadena Ser: